Recordame asi,
borroso, nebuloso,
y si queres, estupido; nitido,
equivocado.
O no me recuerdes, o inventate
lo que fuimos, lo que no fuimos.
Recordame perverso, culpable
de todos tus males. Mejor
de lo que fui.
Recordame
como el amor de tu vida, inalcanzable.
Recordame como proyecto fallido,
levanta la copa y perdeme
de vista. No me saludes por la calle.
Juga a la ouija y preguntale
si me va a pisar un tren.
Despues mete todo en una caja
y ponele una etiqueta,
para evitar la incomodidad
de tener una pila de recuerdos sueltos,
dispersos, desiguales,
con los que te puedas topar sin querer
mientras lavas los platos
o miras por una ventana un domingo,
y no saber en que caja ponerlos.
Gian Franco Pagliaro