No me gusta
el hombre
sin mujer,
ni la mujer
sin hombre.
Complétate,
hombre o mujer, que nada
te intimide.
En algún sitio
ahora
están esperándote.
Yo quiero
que las vidas se integren
encendiendo los besos
hasta ahora apagados.
Yo soy el buen poeta
casamentero. Tengo
novias
para todos los hombres.
Todos los días veo
mujeres solitarias
que por ti me preguntan.
Te casaré, si quieres,
con la hermana
de la sirena reina de las islas.
Por desgracia, no puedes
casarte con la reina,
porque me está esperando.
Se casará conmigo.
Pablo Neruda